Virtud pública, vicio privado
Pepe Morales Jiménez
Sobre este blog
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Tengo 20 años, os escribo desde Benetússer. La cosa está mejor, han abierto bares, restaurantes, el mercado y pequeños comercios, vuelve la vida al pueblo. Sin embargo, si caminas por el pueblo ves carteles de “se alquila” en comercios que no han podido resistir. En las terrazas se escuchan aún las historias de ese día, y cuando llegan las lágrimas a los ojos se para la conversación con la misma frase “fou una barbaritat”. Yendo a por el pan te encuentras con alguien que ha perdido la casa, que perdió los papeles, que por no encontrar el coche no le llega la ayuda, alguien que se rompió un brazo, alguien que perdió a su amigx, a su padre, a su madre, a su abuelx o a su hijx. Paseando por la calle aún ves como sacan coches de los garajes, aún se ve la línea que dejó el barro, en las paredes hay manos pintadas, como en Altamira, pero esas manos no reflejan una expresión artística como las prehistóricas, sino que son el recuerdo de la catástrofe, de la desesperación y del miedo.
Si recuerdo el día me entran ganas de llorar, mis padres salieron a sacar los coches del garaje y no pudieron volver a casa. La alarma llegó cuando estaban desaparecidos, no podíamos abrir la puerta de la finca y nos empezaba a entrar agua por detrás, desde el ascensor. Por el balcón se veía gente atrapada en los coches que hacía señales de luz pidiendo socorro. El sonido del agua era atronador y el horizonte cubierto, como cuando miras al mar, pero sin sentir paz, sintiendo, repito, miedo. Mi abuela, con Alzheimer, me preguntaba on està la meua filla? yo le tenía que mentir y ocultarle que pensaba que su hija, mi madre, estaba muerta. Un vecino la salvó y los dos llegaron a casa de madrugada.
Han pasado seis meses: uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis. Seis. Como las manifestaciones que ha habido contra Mazón y su gobierno. Pero no son seis los muertos, son 228, ni seis son los pueblos afectados, ni las personas damnificadas ni mucho menos son seis las mentiras de Mazón y el PP. Pero si tengo que pararme a contar las manifestaciones en ciudades españolas en solidaridad con València y de denuncia a Mazón y la gestión del PP valenciano, acabo muy rápido, 0.
Pepe Morales Jiménez
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